sábado, 8 de febrero de 2014

Okay?



Atlas y Merce no fueron las primeras en recomendarte, Bajo la misma estrella de John Green, aunque si fueron las primeras con las que pude hablar sobre ti. Ya sabía que lloraría. Ese es uno de los problemas: ya lo sabía. Pero resulta que a mi corazón le importa un comino y que mis ojos no son capaces de almacenar agua durante un tiempo razonable.

No voy a hacer una reseña por el simple hecho de que no se me da bien. Solo voy a hablar de ti que, aunque cruel, eres maravilloso sin lugar a dudas. Estoy casi al 100% segura de que todo el mundo se ha llevado, tras acabar tu último capitulo, un trocito de Augustus Waters o de Hazel Grace en su interior. 

Sobre ti, Bajo la Misma Estrella... ¿Que puedo decir?

Lo que cuentas és más o menos sobre Hazel Grace, una chica de 16 años que padece cáncer de pulmón. Su bombona de oxígeno es algo inseparable para ella, pero también lo es su sarcasmo e ironía.
Cada semana acude a un grupo de apoyo para niños y adolescentes con cáncer... ¿Cree que el grupo le podría ser de ayuda? Para nada. Pero sus padres la obligan a acudir para evitar que se quede todos los días encerrada en casa. Odia el grupo de apoyo y odia su maldito cáncer de pulmón, que hace que a veces no pueda respirar y que se canse muy rápidamente con cualquier mínimo esfuerzo. Pero un día llega alguien nuevo al grupo, un chico con una pierna ortopédica que ha logrado superar su cáncer. Augustus Waters. Y consigue poner su mundo patas arriba. (Y el de todas las personas que te han leído).

Así que ahí va:



10 razones por las que te odio, Bajo la Misma Estrella


10. Te odio porque me has recordado que Internet es un lugar maravilloso pero complicado para la gente que se dedica a leer libros. Me has recordado que ahora puedo seguir y comunicarme de muchas maneras - Twitter, Youtube, Blogs... - con mis autores favoritos. Y te daré un poco de mi realidad: estoy un poco enfadada (por no decir mucho) con tu autor. Creo que fue creado con alguna especie de salsa de la genialidad o algo así. Creo que es una persona IMPORTANTE y siento mucho no poder ser muy crítica respecto a su forma de escribir pues me deja, literalmente, sin adjetivos validos. Así que a veces, Bajo la Misma Estrella, solo quiero fangirlear sobre ti, no se necesitan preguntas.

9. Odio que hayas hecho que me enamore mucho, mucho (como la trucha del trucho) de Augustus Waters. Odio que fuese tan particular, inteligente y divertido y sexy y tan lleno de vida que eclipsó a tu propio protagonista, Hazel. A pesar de que estás escrito desde su punto de vista y que ella es un personaje grande y bien desarrollado (uno de los mejores personajes femeninos de la historia, si se me permite el atrevimiento), la forma en la que Augustus fue retratado me hizo sentir que él era el protagonista. Me gustó Augustus con la fuerza de mil millones de supernovas y, aunque sé que eso es bueno, desearía haber amado a Hazel con la misma intensidad.

8. Odio que estés tan malditamente bien escrito, que seas tan citable y que estés tan lleno de verdad: la tuya es una historia que cuenta con varios personajes con cáncer terminal y, sin embargo, John Green se las arregló para que no fueses un libro sobre cáncer. Eres un libro sobre la vida y sobre aquellos que se quedan y aquellos que se van, sobre del heroísmo, sobre las cosas que importan, sobre dejar una marca. Te odio porque sé que cualquier cosa que lea en los próximos libros no se va a poder comparar contigo:



“I fell in love the way you fall asleep: slowly, then all at once.” 
“I’m in love with you,” he said quietly. 
“Augustus,” I said. 
“I am,” he said. He was staring at me, and I could see the corners of his eyes crinkling. “I’m in love with you, and I’m not in the business of denying myself the simple pleasure of saying true things. I’m in love with you, and I know that love is just a shout into the void, and that oblivion is inevitable, and that we’re all doomed and that there will come a day when all our labor has been returned to dust, and I know the sun will swallow the only earth we’ll ever have, and I am in love with you.” 




“You have a choice in this world, I believe, about how to tell sad stories, and we made the funny choice.”



“It's a metaphor, see: You put the killing thing right between your teeth, but you don't give it the power to do its killing.” 


“But it is the nature of stars to cross, and never was Shakespeare more wrong than when he has Cassius note, ‘The fault, dear Brutus, is not in our stars / But in ourselves.” 

Podría seguir pero me temo que estoy empezando a llorar otra vez. Lo que me lleva a:


7. Odio que me hayas hecho llorar (y no estoy segura de que seas consciente que no todas las mascaras son Augustus Watersproof) tanto que me llegó a faltar el aire. Pero también me reí mucho. A veces hice las dos cosas al mismo tiempo. Pero supongo que eso quiere decir que tu autor cumplió su promesa de hacerme sentir TODAS LAS COSAS y que eso solo significa que no puedo enfadarme. 


6. Odio que seas un gran ejemplo de romance contemporáneo, no del estilo Romeo y Julieta. El tipo de romance inteligente y de combustión lenta, reflexivo y dulce y lindo y... profundo. Por tu culpa, ahora va a ser incluso más molesto leer un libro de amor del estilo Moccia (por decir un autor).


5. Odio como, aunque a veces la historia se hiciese artificial e incluso increíble (o incluso que sus personajes se viesen más maduros de lo normal (pues son adolescentes)), tus personajes son realistas y complejos. Personajes que podrían existir (aunque Augustus es demasiado perfecto), personas reales que pasan por mierda real. 


4. Odio que me hayas recordado que hay libros que queremos leer y que no existen. Y odio que, cuando vaya a Amsterdam, no podré pasar por los mismos lugares que Hazel y Augustus porque posiblemente John Green se los haya inventado. Pero iré a la Casa de Ana Frank. Eso es un punto, Bajo la Misma Estrella, eso es un punto.


3. Odio que tengas un personaje que me haya hecho recordar la verdad fundamental que hay detrás de toda lectura: que los personajes de un libro no están vivos y no siguen viviendo después de cerrar las páginas. Excepto cuando sí lo hacen, Bajo la Misma Estrella: lo hacen cuando son importantes para los lectores. Así que, de alguna manera, me has recordado lo importante que puede llegar a ser la lectura y de como la experiencia de un lector es independiente a la intención del autor.
Voy a recordarlos (Augustus y Hazel). Lo haré, Bajo la Misma Estrella, lo haré. Porque ahora hay una cicatriz.

2. Odio que, aunque sé que no eres perfecto, eres uno de los mejores libros que leeré y has puesto el listón muy alto para los siguientes.

1. Ok, ok. En realidad no te odio, Bajo la Misma Estrella. Ni siquiera de cerca. Ni siquiera un poco. Ni siquiera en absoluto.

Mi dibujo definiendote, Bajo la Misma Estrella.



Art washes away from the soul the dust of everyday life.

Annie.